11 noviembre, 2018

Bioimpedancia Corporal

A través de los  Exámenes de Composición Corporal, que deberían realizarse (junto con los exámenes médicos pertinentes) antes de comenzar un programa de entrenamiento, podemos conocer el estado general de nuestro organismo.

Se pueden obtener diferentes resultados:

  • Índice de masa corporal
  • Masa magra (músculo)
  • Masa grasa (perisferica)
  • Edad metabólica
  • Metabolismo basal
  • Grasa visceral

Uno de los métodos más usados para conocer este dato es la BIOIMPEDANCIA ELECTRICA que, a partir de las mediciones de masa grasa, masa magra, grasa visceral, edad biológica y metabolismo basal nos devuelve el dato de nuestra edad metabólica.

La edad metabólica es la edad real de nuestro cuerpo a nivel fisiológico, pudiendo no coincidir con la edad cronológica. Dependiendo de hábitos de vida saludables o no.

Un estilo de vida saludable que incluya una alimentación sana y equilibrada, aportando los nutrientes necesarios, y ejercicio físico diario, puede hacer que una persona de 45 años aparente muchos menos. Esto ocurre no sólo a nivel externo, sino que también repercute en el estado de nuestros músculos, huesos, articulaciones y órganos internos.

Además de estos que he nombrado, otros marcadores biológicos del envejecimiento del cuerpo pueden ser la presión sanguínea, los niveles hormonales y de colesterol.

Si tu edad metabólica es mayor que tu edad real, deberías revisar dieta, ejercicio y estilo de vida en general.

La grasa visceral, también llamada grasa intra-abdominal, es la grasa que rodea los órganos internos de la cavidad abdominal. Todos tenemos algo de grasa visceral pero algunas personas pueden desarrollar más, sobre todo aquellos con un estilo de vida sedentario y hábitos alimenticios poco saludables. La grasa visceral, en contraposición con la grasa periférica o subcutánea, tiene un mayor impacto sobre la salud. Grandes depósitos de grasa visceral están asociados con problemas serios de salud, como problemas cardiovasculares, diabetes tipo 2 e hipertensión. Perder la grasa visceral suele requerir la combinación de ejercicio aeróbico cardiovascular y cambios alimentarios.

Otros factores relacionados directamente con el estilo de vida, como falta de sueño o estrés, también incrementa el riesgo de desarrollo de este tipo de grasa.

Los cambios hormonales también tienen un papel destacado, particularmente en mujeres postmenopáusicas. Algunas personas también tienen factores genéticos que las predisponen a desarrollar más grasa visceral que otras aún estando en un rango de peso normal.

La grasa visceral está asociada con importantes efectos negativos sobre la salud siendo los más importantes la hipertensión, enfermedades cardiovasculares, desequilibrios hormonales y aumento del riesgo de padecer diabetes tipo 2 por resistencia a la insulina. Se asocia también con mayores niveles de colesterol LDL(“malo”) y menores niveles de colesterol HDL (“bueno”) así como con un mayor riesgo de padecer cáncer de mama, cáncer de endometrio y cáncer colorrectal.

Suelo recomendar como mínimo 30 minutos de ejercicio aeróbico al día cinco días a la semana. Este ejercicio puede consistir en marcha ligera y se puede ir subiendo de intensidad a medida que se vaya mejorando la forma física.

El metabolismo basal es el valor mínimo de energía necesaria para que la célula subsista. Esta energía mínima es utilizada por la célula en las reacciones químicas intracelulares necesarias para la realización de funciones metabólicas esenciales, como es el caso de la respiración. El metabolismo basal depende de varios factores, como sexo, talla, peso, edad, etc.

Dra. FABIANA FALCONE – NUTRICIÓN MEDICA

ROSARIO – ARGENTINA